Dignificar el congreso. Isidoro YESCAS

Isidoro YESCAS
- Además de la gubernatura, en este año los partidos políticos (y coaliciones electorales, en su caso) se disputarán también los escaños de la próxima legislatura local, un poder que, por desgracia, ha perdido decoro, dignidad y eficacia por varios factores, pero sobre todo por la avaricia de la mayoría de los líderes parlamentarios, las complicidades políticas, la corrupción y la ausencia de normas y procedimientos legales y técnicos para garantizar la rendición de cuentas y la transparencia de los recursos financieros que ahí se administran.
- Si el poder ejecutivo se quedó corto en sus compromisos con la transición democrática, otro tanto ocurrió con la LXI y LXII Legislaturas. Y no es cosa menor que en la parte diagnóstica de la Plataforma Electoral de la coalición integrada por el PRD, PAN Y PT se reconozcan tropiezos y omisiones de sus diputados, y del poder legislativo en su conjunto, en los siguientes términos: “El poder reformador del Estado es por antonomasia el poder legislativo. Sin embargo, es el único de los tres poderes que no ha realizado una profunda reforma en su estructura y funcionamiento(..) El incremento acelerado de su presupuesto no corresponde a la eficiencia y eficacia en sus resultados, y la opacidad es una característica que mina su escasa credibilidad ante la ciudadanía. Intenta fiscalizar a los otros poderes y ayuntamientos municipales pero no se fiscaliza a sí mismo ni rinde cuentas”.
- En la composición de la LXII Legislatura el PRI tiene 17 escaños, el PRD 10 y el PAN 9. El MC, PT, PANAL, PUP, PVEM y PSD un diputado por partido. Ninguna de las tres fracciones parlamentarias ha podido por sí sola construir mayorías simples y mucho menos calificadas, escenario que para la siguiente legislatura podría mantenerse si el PRD y el PAN no procuran impulsar candidatos honestos, respetables y con arraigo y competividad en sus distritos. En el caso del PRI es probable que, aunque ya sensiblemente disminuido, su voto duro le permita mantenerse como primera fuerza parlamentaria a pesar de que insista en promover a candidatos impresentables y en su mayor parte portavoces de intereses caciquiles.
- Aunque ya la legislación electoral contempla la participación de candidatos independientes, fueron pocos los ciudadanos (as) que manifestaron ante el IEEPCO su intención de participar como tales. De cumplir con todos los requisitos de ley y obtener su registro, la vía de las candidaturas independientes para ganar un escaño en el Congreso local podría constituirse en una experiencia novedosa, más aún si entre los candidatos figuraran personajes reconocidos social y políticamente.
- Frente al descrédito institucional y la creciente pérdida de credibilidad del diputado o diputada, fenómeno que se percibe a nivel nacional pero que en Oaxaca es ya un fenómeno patológico, hace falta recuperar el prestigio y dignidad del poder legislativo. Y el primer paso que habrá que dar es que los partidos políticos cuiden los perfiles, trayectorias y antecedentes de sus candidatos y candidatas; el segundo, que las propias dirigencias de los partidos vigilen el comportamiento de sus futuros legisladores y definen, con el acompañamiento de la sociedad civil, una agenda legislativa conjunta; y el tercer paso será promover cambios sustanciales en el quehacer parlamentario, empezando por su compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas.
Twitter: @YescasIsidoro
